La decisión de destinar un inmueble al alquiler turístico o al residencial es más compleja que nunca. Con la entrada en vigor de la nueva Ley de Vivienda y los cambios en la fiscalidad, calcular el beneficio real requiere un análisis exhaustivo de los costes ocultos.
Nuestra calculadora integra las variables más críticas para que tomes una decisión basada en datos, no en suposiciones:
El mercado inmobiliario en 2024 exige precisión. Mientras que el alquiler turístico puede ofrecer picos de ingresos elevados, los costes operativos y las restricciones legales pueden reducir drásticamente el margen neto. Por otro lado, el alquiler residencial ofrece mayor estabilidad, pero requiere una gestión eficiente de la fiscalidad para resultar atractivo frente a otras inversiones.